Equinoccio de Primavera – OSTARA Martes, mar 5 2013 

OSTARAEl próximo 20 de Marzo se celebra en el Hemisferio Norte el Equinoccio de Primavera. Esta fiesta es también conocida en la Rueda del Año con el nombre de Ostara.

Como se explica en el libro “Women’s Rites, Women’s Misteries. Intuitive Ritual Creation” de Ruth Barret (extracto que nos tomamos la licencia de traducir), el Equinoccio de Primavera marca el equilibrio o la igualdad de duración del día y noche y marca el comienzo del buen tiempo y del calor. La fecha exacta fluctúa cada año con el ciclo solar y oscila entre el 20 y el 23 de Marzo. Los equinoccios son momentos de equilibrio, de balance, de actividad suspendida y, por su naturaleza, son momentos donde el velo entre lo visible y lo invisible se debilita. Tiempo de cambio que frecuentemente son tiempos de turbulencias psíquicas y psicológicas. Aunque en primavera estamos listos para el equilibrio, nuestra energía y nuestra psique están en un estado de anticipación, listas para moverse hacia la temporada de crecimiento rápido. En el Hemisferio Norte, en este momento empieza el sembrado, el tiempo de preparación de la tierra para plantar.

Esta fiesta se conoce como Ostara, nombre de la diosa escandinava de la Primavera, o por su nombre anglosajón, Eostre u Ostre, cuya raíz es la palabra “estrus”, cuando los animales entran en el tiempo fértil de su ciclo reproductivo, y la palabra alemana “Ostern”, que denota la orientación del punto cardinal Este y del amanecer. La fiesta cristiana de Pascua (en inglés “Easter”) toma su nombre de esta palabra y se asocia al tema de Eostre de la resurrección de los muertos, celebrado en una ceremonia al amanecer el Domingo tras la primera Luna Llena después del equinoccio vernal. La fiesta católica irlandesa del Día de San Patricio tiene lugar más o menos a mediados de la primavera, y como la celebración de la Pascua, utiliza muchos temas y símbolos precristianos. Los huevos decorados -muchas veces teñidos de rojo, el color de la vida- se encuentran en toda Europa y simbolizan el renacer de la naturaleza. Los conejos de chocolate representan la liebre sagrada de la Diosa. También es costumbre vestir ropa nueva para celebrar el cumpleaños de la tierra.

La primavera es un tiempo en que la tierra se regenera, es tiempo de nacimiento y de renacimiento. La energía de la estación es de emerger, de expansión y de dirigirse hacia la implementación de visiones que empezaron durante el sueño del invierno. El aire está cargado de vida, vida nueva, fresca, excitante, para sacudir el mundo interior del invierno y salir completamente a un mundo renovado.

En el ciclo mítico de la Diosa, la Doncella de la primavera renace de la tierra, saliendo de los confines del invierno hacia una nueva vida llena de verde y flores.

Ideas para la celebración:

  • Meditar sobre cuestiones adecuadas para esta estación (como, por ejemplo, qué sabiduría traigo conmigo desde la oscuridad del invierno, en quién me estoy convirtiendo, qué estoy despertando dentro de mí mismx?)
    Cubrirse con una tela oscura y quitarla para emerger en un espacio abierto y lleno de color.
    Celebrar y energizar aquello en lo que te estás convirtiendo.
    Comprar o confeccionar ropas nuevas de colores.
    Celebrar y honrar el arquetipo de la Diosa Doncella que hay dentro y fuera de nosotrxs.
    Hacer una limpieza primaveral de tu casa, tu altar, tu mente.
    Juntarse con amigos y jugar a juegos físicos divertidos: danzar y cantar.
    Pintar y decorar huevos.
    Cocinar galletas en forma de serpientes y conejos.
    Empezar tu jardín de primavera.
    Rellenar tu casa con flores y plantas de temporada.
    Honrar la conexión entre madres e hijas.
    Cocinar un pastel de cumpleaños.
    Contar o leer historias sobre doncellas valientes.
    Danzar en círculo para honrar el ciclo del renacimiento y del retorno.
    Crear maneras de recordar y honrar a los jóvenes que llevamos dentro.
    Prestar atención a las flores que están empezando a brotar.
    Pasar tiempo con jóvenes o grupos de jóvenes.

¡Feliz Ostara!

Hathor como Luz y Amor Viernes, feb 22 2013 

HATHORTras compartir con todos vosotros un artículo inspirado por la H de Hécate H como puente crístico, ahora siento con mucha fuerza ir un paso más allá y centrarme en la doble H de Hathor, que me remite directamente y con mucha fuerza a la figura de Isthar (Afrodita) saliendo del mar, saliendo de una concha, conectándome con una parte solar de la Diosa que antes no había conectado conmigo hasta este último solsticio de verano.

Hathor es la deidad egipcia cuyas cualidades posteriormente los griegos asociaron a Afrodita y los babilonios a Isthar. Ahora puedo comprender porqué para pasar de la Luna al Sol, sólo podía hacerlo de la mano de la Estrella (Ishtar). Como Ostara es el puente del invierno al verano, Ishtar ha sido para mí el puente entre la Luna y el Sol.

Hathor viene del egipcio Hut-Hor (morada de Horus) y se puede representar como un halcón dentro de un cuadrado que representa la casa. El halcón es Horus, pero como ella es la morada de Horus (“morada”, su “madre”, su “mujer”), el halcón de Horus me han llevado hasta ella. Horus es “hijo” y es “esposo” (son dos deidades diferentes). Horus, su esposo o su hijo sólo tienen una H. Ella es el vínculo de unión en dos sentidos, por ello es “esposa” y por ello es “madre” y por eso ella tiene un doble puente, una doble H.

Según el mito, Hathor vino a la existencia al mismo tiempo que Ra apareció como dios sol; entonces Hathor tomó asiento junto a él en la barca solar. Según otra versión de los mitos, Hathor, como personificación del cielo, era la vaca que con sus patas sostenía el cielo, mientras que Horus, su hijo, en forma de halcón, se introducía por su boca cada noche para renacer por la mañana; más tarde, Isis asumiría el papel de madre de Horus. Con lo cual, Hathor es la Madre del Sol, es la que hace posible que cada día salga el Sol… Esto es muy muy interesante, especialmente por lo relativo a los conceptos Luna/Sol y Madre/Padre, esa dualidad que tan frecuentemente está a nuestro alrededor.

Si analizamos más su nombre Hut-Hor, vendría a ser Madre-Hijo. Ella es la representación de la verdadera Fuente, en la que sólo hay Madres e Hijos. Y ambas palabras empiezan con H, con ese puente de 8 (“madre cósmica”), porque dentro de cada madre hay un hijo y dentro de cada hijo hay una madre. Es muy revelador. Hathor nos está diciendo que sólo hay Luz y Amor (Hut-Madre-Luz/Hor-Hijo-Amor).

Hathor va coronada con el disco solar y con los cuernos astados, porque su primera correspondencia es la de vaca. En otras formas animales puede aparecer como leona o como gata. Porta el sistro, el bastón de papiro y el anj. Tenía consagrado el sistro y el sistro era un instrumento que se utilizaba en sus rituales para ahuyentar males y maleficios y en su sacerdocio se encontraban bailarines, cantantes, actores e incluso acróbatas. Está asociada a lo lúdico, a lo alegre, al erotismo y a la belleza.

Mirando las antiguas celebraciones en las que se rendía culto a la Diosa Hathor, veo que coinciden plenamente con Beltane (La Buena Reunión) y con Litha (la sede de la Primera Fiesta /Año Nuevo) y después hay otra celebración en el día 8 del mes de Mesir que debe corresponder con Mabon (el descenso de Perséfone/Inanna).

El color asociado a Hathor es el turquesa: ¡el color del cielo y del mar!

A ella están asociadas 7 Hathores, las siete hijas, que se ha relacionado con las Pléyades. El 1 + 7 = 8 el número de la Madre Cósmica, el número de Ishtar. 17 es también el número del arcano mayor La Estrella.

También era conocida como Diosa de los ebrios, por lo tanto el vino es una de sus correspondencias. También la leche, por su asociación con los bovinos. Otros de sus epítetos son “Diosa de los Cielos”, “Diosa Protectora de las Madres y los Nacimientos”, “Diosa de la Fertilidad”, “Diosa del Amor, la Música y la Danza”, y “Diosa de la Belleza y el Placer”.

Con Hathor entiendo con mayor claridad la tradición “feminista” diánica. Algo muy fuerte me dice que sólo hay Madre y que esa madre es Sol, es Luna y es Estrellas, es Tierra, Aire, Fuego y Agua.

Isis está conectada con la Luna y Hathor la siento conectada con el Sol, aunque creo que ella representa más bien el cielo.

La Diosa nos muestra sus caras para que comprendamos de verdad, para que podamos abandonar los patrones antiguos que desde niños nos han instalado en la memoria mortal, para recuperar la verdadera memoria, aquella que perdimos y nos ha sido velada, aquella que nos dice que sólo hay Madre, que sólo hay Diosa. Porque sólo así podemos estar preparados y podemos anclarnos en la Nueva Energía de la manera adecuada. Porque sólo así podemos soltar todo lastre de energía vieja, de patriarcado, de dualidad, de poder pervertido y de anulación de la Magia y el Misterio.

Tan fuertemente como recibí en su momento la W también recibía su espejo, la M. En mis primeras interpretaciones aparecía Miguel y María. No obstante no acababa de comprender. Ahora entiendo que esa M es la Madre (Mother), porque la W y la M van juntas, Witch/Mother van juntas, es la polaridad de la propia mujer. M de Misterio o de Magia, porque los misterios femeninos son los únicos que crean, dan a luz, nutren, sostienen y destruyen. M de Muerte, entendida como la verdadera Alquimia, como el Ave Fénix que renace permanente de sus cenizas evolucionado.

La doble H de Hathor hace que ahora vea a esta deidad con un emocionado y sincero respeto.

Reinas de nuestras propias vidas Viernes, feb 22 2013 

la fotoEl arquetipo de la Reina es uno de lo arquetipos menos conocidos, pero que más relevancia va tomando a medida que nuestro nivel de vibración y conciencia asciende.

Si se busca información sobre este arquetipo, desde el primer minuto nos damos cuenta de que es el arquetipo sobre el que menos información existe. Del resto de arquetipos hay mucha más bibliografía y muchas y muy diversas fuentes a las que recurrir, sin embargo sobre este arquetipo apenas se pueden encontrar fuentes. Y de hecho, incluso es difícil encontrar libros traducidos en español sobre el arquetipo o aspecto de la Reina.

En una de las pocas fuentes que he encontrado buceando por Internet he encontrado un pequeño artículo que me parece muy interesante. Elisabeth Tepper Kofod dice lo siguiente:

El aspecto femenino de la autoridad es uno de los aspectos que fácilmente olvidamos, a no ser que conscientemente estemos trabajando esta energía en nuestras vidas, mujeres y también hombres.

Se trata de esa cualidad protectora del poder, que además sabe qué es lo que es necesario.

En el Tarot, El Emperador y La Emperatriz, representan los dos aspectos del poder: la pregunta que le corresponde a ella es ¿qué? y la que le corresponde a él es ¿cómo? Por un lado, la energía femenina sabe que es necesario para establecer y mantener nuestro equilibrio; y por el otro, la energía masculina sabe como lograrlo.

Así que te pregunto:
¿Cómo ejerces tu autoridad femenina?
¿Qué aspectos del poder te atraen más?
¿Eres consciente de la responsabilidad que implica tener poder?
¿Qué cosas sabes que son cruciales para tu equilibrio personal en cada área de tu vida? Quizá puedes aprovechar este arquetipo para hacer una breve auditoría y luego definir como completas las partes.
¿Cómo proteges a los demás del mal uso del poder?
¿Te vuelves arrogante cuando se reta tu autoridad?
¿Sabes que el poder real emana desde dentro de tí y no desde afuera?

Aquí se habla de la Reina/Emperatriz como poseedora de poder a la vez que de sabiduría. El aspecto del “qué” tiene que ver con lo divino. Lo divino nos asigna un “qué” sobre el que no tenemos libre albedrío. Debemos cumplirlo. Sólo tenemos libre albedrío en el “cómo” que parece que está asignado a lo masculino. Esto tiene especial sentido en esta época de Ascensión y Transformación en la que estamos viviendo. Durante los últimos 2000 años, lo masculino ha sido fijo y los femenino flexible. En esta nueva era, lo femenino debe ser lo fijo y lo masculino lo flexible. Sólo puede ser así. Por eso me parece tan importante este aspecto que en ningún momento parece ser incluido en los aspectos habituales de la Triple Diosa. En mi opinión, esa Triple Diosa debe trascender y ascender para convertirse en Reina, justo en esta Era de Acuario. Sólo así la Diosa podrá recuperar su valor y poder original, al igual que el resto de las mujeres, al igual que el resto de todo lo Sagrado Femenino. Esta Reina tiene la independencia de la Doncella, el instinto protector y creador de la Madre y la sabiduría de la Anciana, pero la Reina está situada en un lugar privilegiado de poder y de autoridad que no poseen el resto de los tres aspectos, especialmente en los tiempos que corren. La Reina es una visionaria, puesto que sabe lo que es necesario y sabe conseguirlo manteniendo la armonía y el equilibrio.

Otra de las fuentes encontradas buceando por Internet dice lo siguiente:

Además de ocupar el cargo de gobernante en la corte, la Reina representa el poder y la autoridad de todas las mujeres. Simbólicamente, su corte puede ser cualquier cosa, desde una empresa hasta su propio hogar. La imagen de la Reina de las Tinieblas o Reina malvada ha sido reflejada en numerosas ocasiones por escritores del sexo masculino de cuentos infantiles y populares que le otorgan el papel de fuerza del mal. La Reina también ha sido descrita como una mujer con tendencia a la histeria y amiga del mal y las intrigas, como la reina de Blancanieves. Los viajes de Gulliver nos presentan a una reina benévola que gobierna la Tierra de los gigantes, pero se trata de una excepción poco frecuente.

El arquetipo de la Reina también se relaciona con la arrogancia y la actitud defensiva que simbolizan la necesidad de proteger el poder personal y emocional. Por lo general, las Reinas no suelen estar protegidas por un sistema de apoyo en el que puedan confiar, sino que son personajes solitarios rodeados por una corte de posibles traidores, rivales y conspiradores. Las mujeres que se han identificado con la Reina en mis talleres suelen tener en común estas cualidades, e insinuaron que de no ser por su personalidad agresiva, serían vulnerables al control de otras personas.

Los retos asociados con el control, la autoridad personal y el liderazgo desempeñan una función fundamental en las lecciones formativas para la evolución personal que son inherentes a este arquetipo. La Reina benévola utiliza su autoridad para proteger a los miembros de su corte y consigue su engrandecimiento personal mediante sus relaciones y experiencias. El lado oscuro de la Reina puede tender a comportarse de forma agresiva y destructiva, en especial si percibe que su autoridad o su capacidad para mantener el control de la corte corre algún peligro. La Reina de Hielo gobierna con fría indiferencia hacia las necesidades de los demás, ya sean materiales o emocionales. La Abeja Reina es una imagen que contiene varios aspectos: tiene la increíble habilidad de gobernar toda la colmena sin abandonar su «cámara», pero ha esclavizando al resto de la comunidad.”

En esta segunda fuente, ya la Reina aparece como malvada en muchos de los casos. Las diferentes religiones y culturas se han encargado de darle a este aspecto una connotación fuertemente negativa y malvada. De ese modo, se consigue que las mujeres y que el inconsciente colectivo vea a las mujeres en el poder como una amenaza. Obviamente en todos los aspectos se debe lidiar con la parte oscura correspondiente, pero me parece exageradísimo como en el caso del aspecto de la Reina se tergiversan sus cualidades para que sean temidas y evitadas y para que provoquen un rechazo tanto a nivel colectivo como a nivel individual.

Bueno, a partir de esta base y a partir de todo lo leído, experimentado y sentido mientras he ido profundizando sobre el aspecto de la Reina, voy a lanzar mis conjeturas, aunque siento muy fuertemente que este artículo es apenas un acercamiento. Muy problablemente todos y todas debamos seguir profundizando en este aspecto, porque parece de vital importancia para la Nueva Era entrante.

Vayamos por partes.

Centrémonos en primer lugar en lo más destacado de este aspecto: la falta de información sobre este arquetipo. El hecho de que sea tan notable la falta de información sobre este arquetipo ya es muy significante. Como sabemos el aspecto de la Reina en la sociedad patriarcal es un aspecto que no interesa. En realidad es el aspecto que menos interesa, por su posición de “autoridad”. No es que el resto de arquetipos no sean soberanos, pero para el patriarcado es más aceptable hablar de los aspectos de la triple diosa ignorando el aspecto soberano de cada uno de ellos. Tratar el arquetipo de la Reina nos permite abrir las puertas a un concepto primordial: la Soberanía. En realidad he llegado a la conclusión que la Reina no es propiamente un arquetipo sino el estado natural de los tres aspectos de la Triple Diosa. En “Luna Roja“, Miranda Gray hace un apunte muy certero sobre esta cuestión. Recuerdo que inicialmente me sorprendí al ver el apartado “Soberanía” en el capítulo 3 “El Lado Oscuro de la Luna”. Interesante. En esa oscuridad que el patriarcado ha tachado de maligna se incluye la Soberanía femenina. Según Miranda Gray, la copa de Soberanía es el Santo Grial y Soberanía reclama la libertad de ser ella misma. Soberanía inspira a la humanidad, le ofrece su generosidad, le reprocha su falta de acción o su acción errónea y transforma nuestro modo de ser. En el texto de Miranda explica muy bien cómo Soberanía es cíclica como la Luna, es decir tiene sus 3 aspectos (4 según la clasificación de Miranda). Es decir, efectivamente Soberanía es la Reina y la Reina es lo que la mujer más ansía porque es su esencia misma. En realidad la Reina es el arquetipo que nos recuerda nuestro deber de trascender el patriarcado para recuperar nuestro propio poder, nuestra autoridad y nuestra legitimidad. En esta pequeña enumeración que acabo de hacer, había incluido en primer lugar la palabra “hegemonía”. No obstante he buscado su definición en el diccionario y resultado de ello he decidido eliminarla de la enumeración anterior.

hegemonía

f. Supremacía que un estado o pueblo ejerce sobre otro:
la hegemonía árabe en España duró casi ocho siglos.
P. ext., superioridad o supremacía de cualquier tipo:
en la competición quedó clara la hegemonía de los atletas africanos en las pruebas de fondo.

Fijaos qué curioso. He visto el significado y la primera reacción ha sido descartar este concepto y palabra y, de hecho, la he borrado de la frase. Pero la palabra sigue resonando en mi cabeza y esa “H” inicial es taaan sospechosa. Así que he tratado de meditar unos instantes sobre por qué me habrá venido esta palabra a la cabeza. Además es que en esa enumeración es el primer concepto que me ha venido a la mente, antes que “poder”, que “autoridad” y que “legitimidad”.

Sólo se me ocurren dos posibilidades para ello. 1) Que dada la gran distorsión causada por el patriarcado, dentro de mí haya efectivamente parte de ese instinto adquirido de “sometimiento del contrario” y que ese contrario es lo “masculino”, con lo cual, de ser verdad esta teoría, habría grandes dosis de dualidad en mí. La buena noticia sería que por fin las he detectado y que eso me permitirá trabajar sobre ello y corregirlo y limpiarlo. 2) La segunda teoría es que realmente esa palabra “hegemonía” tenga un significado más allá de todo “dualismo”. Quizás “hegemonía” es la palabra con que mejor se define ese movimiento que debe hacer lo Sagrado Femenino para posicionarse por encima de “lo Femenino según Patriarcado”. Y ahí sí que sería legítima la supremacía, la superioridad. No para estar por encima de lo Sagrado Masculino, sino para estar por encima de lo “Femenino según Patriarcado”, es decir para estar por encima de los paradigmas y patrones definidos por el Patriarcado y la Dualidad imperante en los últimos 2000 años. Visto así, esa palabra no debería darme “miedo” y debería verla como totalmente legítima en este proceso de Ascensión, de recuperación de la Verdad Sagrada y de reconexión con lo Divino y con la Fuente. ¿Cuántas de nuestras “palabras” están estigmatizadas por los patrones patriarcales imperantes? Quizás la “hegemonía” es parte intrínseca y condición primordial para que podamos recuperar en todos y en todas la verdadera Reina, y para ello, efectivamente hay que vencer al Patriarcado y recuperar el Matriarcado, la Hermandad. La Reina sabe lo que es mejor para todos los implicados y sabe conseguirlo manteniendo la Armonía. No hace falta un choque frontal ni el uso de la fuerza en el sentido Masculino y Patriarcal. La Reina es mujer y es CREATIVA y generadora de armonía y de belleza, así que seguro que habrá formas de conseguir esa hegemonía sin tener que avergonzarse de esa palabra, sin tener que recurrir a viejos patrones que no deseamos y que no compartimos. De hecho, la Diosa nos está mostrando el camino muy claramente y es sorprendente ver la evolución tan significativa que está teniendo lo Sagrado Femenino. La Hermandad sólo puede conseguirse respetando y aceptando que TODOS provenimos de la misma FUENTE. La FUENTE es la Madre Cósmica y Universal y es mujer. Por lo tanto, esa Hermandad sólo puede darse en Matriarcado.

En segundo lugar, me gustaría comentar los referentes existentes sobre Reinas. A la falta de información que hemos analizado en el punto anterior, hay que sumarle los referentes que tenemos sobre las Reinas. Ya en ambas fuentes sobre la Reina que he insertado en este artículo, como en “Luna Roja”, como en “Queen of Your Own Life“, se hace mención directa de que la mayor parte de referentes son considerados “malvados” o “perversos”. Oscuros en definitiva. Y los referentes que inicialmente no lo eran, han sido pervertidos hasta conseguir que esos referentes sean vistos como malvados, por uno u otro motivo: arrogancia, estar a la defensiva por falta de apoyos, agresividad, envidia, maldad, egoísmo. Si nos ponemos a analizar esos conceptos a priori vistos social y culturalmente como “negativos”, podemos ver el tipo de aspectos negativos que se asocian a lo femenino cuando lo femenino roza la “autoridad”. Es decir, la autoridad femenina es vista de manera “negativa”, cuando la autoridad masculina ni siquiera es cuestionada, y es más, es vista como un factor positivo dentro del colectivo en cuestión. Es una virtud. En las mujeres es un defecto. Obviamente eso es lo que nos llevan inculcando desde el nacimiento del Patriarcado y por ello, ahora, tanto hombres como mujeres ven con “naturalidad” que la soberanía femenina sea algo calificado como “negativo”. Y lo que es aún peor, vemos con total naturalidad que no sólo se perciba como negativa la soberanía femenina, sino que en realidad se percibe como negativo TODO LO FEMENINO. No hay más que ver la teoría del “pecado original”. Todos somos indignos porque provenimos de la mujer, que es LA INDIGNA. Es terrible. Cuando la Verdad es totalmente opuesta: todos somos dignos porque provenimos de la misma Fuente y la Fuente es Femenina. Miranda Gray explica muy bien en “Luna Roja” estos conceptos. Hace muchos años me interesé con mucha pasión por la figura de Lilith. Estudiando su figura y la tergiversación de su historia por parte de los primeros patriarcas, curiosamente tan ligados a la religión judeocristiana, ya pude analizar en detalle toda esa teoría y el mito de Adán y Eva y la Manzana y la Serpiente, etc. Miranda Gray lo resume de una manera magistral y muy asequible.

Siguiendo la línea de referentes sobre la Reina, encontramos que no tantas Diosas son calificadas como Reinas, o al menos no explícitamente. Y vemos como la historia de muchas de esas Reinas ha sido desviada para conseguir de ellas una visión negativa. Ese cambio de Reina a Reina “malvada” lo vemos con especial claridad en las leyendas artúricas, por ejemplo. Tanto en el caso de Ginebra, Igraine, Morgana, incluso Viviana, las mujeres están enfrentadas, son rivales, se hacen la competencia, y su historia ha ido modificándose hasta lograr que sean vistas como “pecadoras”, “indignas” y “malvadas”.

Para acabar, me gustaría resaltar un libro que ya he mencionado y que me he leído durante este último mes: “Queen of Your Own Life” (de momento no está en español y es una lástima porque es un libro interesantímo). A pesar de lo ameno que es el libro y del lenguaje tan cercano que utiliza, permite comprender muy bien el aspecto de la Reina que nos es legítimo. Es como si la Reina es la que aparece cuando entendemos y aceptamos lo que hemos venido a hacer en esta vida. Hemos venido a hacer un “qué”. Y tenemos toda la vida de una “encarnación” para hacerlo. La primera parte de nuestras vidas es un aprendizaje y escogemos todas las circunstancias y personas que no nos van a poner fácil ese “qué” que hemos venido a hacer. Así debe ser, porque sólo así avanzamos, es nuestro motor, la búsqueda. Sobre la mitad de nuestra vida, unos antes, otros después, es cuando se produce un punto de inflexión y entramos en conexión con nuestro propósito divino y lo aceptamos y en ese momento entramos en el flujo de la plena Abundancia de la Unidad. Es en ese momento en que nos convertimos en Reyes y Reinas. Por eso me atrevería a decir que la Reina es el arquetipo que todos hemos venido a adquirir a lo largo de nuestra encarnación. Y una vez situados en ese arquetipo, tenemos la sabiduría y destreza necesarias para ir saltando de un aspecto a otro, sin perder nunca el status de Soberano.

Esto toma especialmente relevancia si ponemos esta reflexión en el contexto de la transición de la Era de Piscis a la Era de Acuario. En la Era de Piscis se ha negado la soberanía individual a favor de la soberanía de unos pocos. En la Era de Acuario, la era del Rayo Púrpura de la Transformación y Libertad, es la era en que debemos recuperar la libertad individual, porque todos y cada uno de nosotros somos piezas necesarias e imprescindibles a la vez que complementarias, y todos y cada uno debemos trabajar para el Bien de todos los Implicados. Eso comporta que todos y cada uno de nosotros debe ser soberano de uno mismo, Reyes y Reinas, que saben que tienen el deber de cuidarse de sí mismos para poder ofrecer el 100% de su integridad a todos y cada uno de los seres que se crucen en su camino.

Sé que nos queda mucho camino por recorrer, por ello estamos ahora en esa transición: de la negación de la Soberanía a la recuperación y reivindicación de la Soberanía individual. Sólo de ese modo es posible la transición y sólo así es posible conseguir la plena Libertad espiritual.

Nota importante: la Reina es más importante de lo que parece, porque en realidad es el “qué” de todos nosotros. ¡Qué maravilla!

Descubre a la Reina que vive en ti Viernes, feb 22 2013 

Gracias a una de mis hermanas del Círculo de Isis, he descubierto el blog de Elisa Botti y su magnífico artículo “Descubre a la Reina que vive en ti” que os copio más abajo. Me ha encantado descubrir este artículo, que es muy sencillo pero extremadamente claro, donde se muestra una de las principales claves de la Reina: ser Reina es una cuestión de elección. Yo quiero, yo puedo.

Elisa Botti dice:

“Las cosas son como son, y no como deberían ser. Nuestro aprendizaje consiste en poder relacionarnos con las cosas y las personas tal cual son. Yo no puedo modificar al otro, esa es una elección que el otro podrá o no hacer. Pero sí puedo elegir modificar en mí aquellas cosas que me generan sufrimiento y trabajar en lo que me permita ser mejor persona para mí y para los otros”.

Aquí os dejo este maravilloso artículo del blog de Elisa Botti.

“Dante se enamoró de Ana el mismo día que la conoció. Su figura no pasaba inadvertida en ningún lugar; fundamentalmente, lo que llamaba la atención de esta mujer era su personalidad arrolladora, con un aire de autosuficiencia y una seducción que irradiaba sin hacer ningún esfuerzo.

La relación duró dos años. Sus encuentros eran intensos, llenos de pasión. Ambos estaban enamorados uno del otro. Un día, sin mediar explicación, Dante se aleja. Ana no toma ninguna acción al respecto; se entera por amigos en común que él está bien. No lo llama, no pide explicaciones, acepta el retiro de Dante aunque no lo entienda. Y continúa su vida.

Ana nunca abandonó su trono… seguía comportándose como una reina. A los pocos meses conoce a otro hombre y vuelve a sentir la intensidad de una relación amorosa.

Caroline Myss, en el Contrato Sagrado, escribe sobre el arquetipo de la Reina (entendiéndose por arquetipo una forma definida de la psiquis):”Además de ocupar el cargo de gobernante en la corte, la Reina representa el poder y la autoridad de todas las mujeres. Simbólicamente, su corte puede ser cualquier cosa, desde una empresa hasta su propio hogar”. No es vulnerable al control de otras personas.

Si bien nuestra historia de vida puede determinar que este arquetipo esté presente en nosotras de manera natural, en el caso de no tenerlo, podemos buscar contactarnos con la esencia del mismo.

¿Qué es lo que hace que una mujer se vea como una Reina? En primer lugar que se sienta una Reina; su manera de ser y de relacionarse en todos los aspectos de su vida, tiene las siguientes características:

-Vive en el presente. Está conectada con ella misma y sus necesidades. Y esto no significa no “ ver” al otro, todo lo contrario. Parte del concepto que no podrá amar y respetar a otro si no se ama y se respeta sí misma.

-Cuando una relación se termina en su vida, no se victimiza. A la Reina “no la dejan”, “no la abandonan”, “no se siente usada”. Ella acepta el principio y el fin de una relación como un proceso de aprendizaje donde se asumen riesgos. Frente a la complejidad de un desafío, no se queja, evalúa, toma las acciones que considera necesarias y resuelve.

-No entrega su poder a nada ni a nadie.

-No controla… suelta. Acepta que las cosas son como son y no como deberían ser.

-Vive con actitud cada momento de su día.

-Es flexible. Es una estratega hábil que rediseña cada vez que una situación cambia de rumbo.

-Disfruta de la sexualidad. No necesita estar enamorada (o inventarse que lo está) para permitirse sentir el placer en una relación sexual.

Si te parece difícil conectarte con este arquetipo, recuerda qué difícil es un juicio que no describe la situación sino que muestra cómo te estás relacionando con ella; y que esa manera aprendida y que no te resulta beneficiosa, se puede cambiar.

Todos los días, puedes tomar la decisión y elegir hacer un cambio en tu vida, salir de una relación en donde mendigues el afecto, conformándote con lo que te dan y contactarte con la Reina que habita en ti; despiértala y ocupa tu trono.
Y desde allí, pregúntate: Qué elijo ser en esta relación… Reina o mendiga?”

Por cierto, os recomiendo encarecidamente su blog: http://elisabotti.blogspot.com.es/

Cielo en la Tierra Lunes, nov 5 2012 

Estamos en un momento sumamente importante en el que todo nos dice que se acerca un gran cambio. Es el cambio hacia la Nueva Era y el cambio hacia la Nueva Conciencia.

crop-circle-8-8-2008Cada vez son más las personas que despiertan y que toman conciencia de que algo está cambiando.

Lo que servía antes, ya no sirve ahora.

Ahora se nos pide pasar de la Dualidad a la Unidad. Se nos pide promover la 3D a la 4D y 5D. El tiempo lineal desaparece para dar lugar sólo al aquí y ahora, al tiempo circular. Sólo desde la Unidad, desde el aquí y ahora, tendremos acceso a esas dimensiones superiores. Sólo en la Unidad es posible traer el Cielo a la Tierra.

4D es la dimensión a la que accedemos cuando nos posicionamos en el 4º chakra, en el chakra puente, que une lo terreno con lo espiritual. Esa 4D es la del estado de conciencia del Amor Incondicional, donde todo siempre es por una buena razón, por lo cual todo y todos son aceptados y bendecidos en nuestra vida. A partir de ahí surge la gratitud, que irradia desde nuestro corazón y que baña todo lo que nos rodea. Y la gratitud, queridos amigos, es la llave maestra de la verdadera alquimia.

AA. Uriel – 18 de Octubre de 2012 – “Estamos encendiendo la noche”, canalizado por Hester Aira Jueves, oct 18 2012 

Hoy AA . Uriel ha dicho:

[...] es un momento muy fuerte de ajuste y de transformación. En este momento en que la energía del Rayo Cobre está entrando ya por fin en vuestros planos, la Energía Femenina está emergiendo y la Energía Masculina interiorizando. Se está produciendo la armonización de los polos.

Vuestras hebras del ADN ya están reprogramadas y se están reactivando por fin. El proceso, no obstante, tomará un tiempo, el tiempo desde el paso del portal 10:11:12 hasta su culminación en el Solsticio de Invierno. Este próximo Solsticio de Invierno es más que un simple solsticio de invierno: es el Solsticio de vuestro largo Invierno, de vuestra larga Noche.

Cada vez tenéis y recibís más información de nosotros, cada vez las compuertas están más y más abiertas, pero ahora mismo os parece que no podéis procesarla o integrarla. Os sentís como aturdidos, como en modo de espera, en proceso de algo que no sabéis muy bien qué es ni adónde lleva. Lo que ocurre es que a medida que las compuertas se van abriendo poco a poco, va incrementándose el nivel lumínico en vuestro plano y en vuestros cuerpos. A medida que el nivel lumínico aumenta, vuestras hebras dormidas reprogramadas con los nuevos códigos se van reactivando una a una. Ahora mismo os sentíS como si vosotros mismos fuérais una de vuestras máquinas cuando las ponéis en marcha. Cuando le dáis al botón de arranque o encendido a una de vuestras máquinas, toma un tiempo indeterminado, más bien breve, en que la corriente eléctrica empieza a circular por el aparato y a alimentarlo y todos los pilotos y circuitos se activan convenientemente. En ese período de tiempo indeterminado pero breve, la máquina está “aparentemente” inoperativa, en el aire. Podríamos decir que es exactamente lo que os está ocurriendo a todos vosotros y lo que estáis sintiendo con el aumento del nivel lumínico en vuestros cuerpos, a medida que las compuertas que han separado durante largo tiempo vuestro mundo del nuestro se van abriendo.

El nivel lumínico es cegador y aumenta exponencialmente a cada milímetro que avanza la apertura de compuertas. Y ello provoca un movimiento electromagnético en vosotros muy severo, tan severo como el que experimentan vuestras máquinas en el proceso de encendido.

Queridos hermanos, amados todos, el cobre es el más importante conductor. Por fin vuestra biología y vuestros campos sutiles están lo suficientemente preparados para que este maravilloso y potente Rayo opere en vosotros y en vuestra realidad circundante y manifiesta. Estáis y estamos encendiendo la noche, amados, porque por fin, ya está amaneciendo.

La noche ha sido muy larga, miles de años, pero el tiempo de los velos para el Planeta Azul ha llegado a su fin. Estáis amaneciendo, amados, y estamos asistiendo emocionados a tan importante acontecimiento cósmico. Cada nuevo amanecer en cualquier rincón del Cosmos es celebrado con gozo, porque la familia crece y la Armonía se expande.

El amanecer es un relativamente breve momento, por comparación a la larga duración de las horas de oscuridad precedente. Y ese breve instante, decisivo, determinante, es irreversible e imparable -debéis ser plenamente conscientes de esto-, y en pocos instantes el mundo cambia y se transforma completamente y se hace la Luz en todo su esplendor. Y el Día que comienza para vosotros es igual de largo que ha sido vuestra Noche -también debéis ser plenamente conscientes de esto-, así que sólo podéis celebrar gozosos este acontecimiento personal, colectivo y planetario.

Debéis tomar conciencia de que vuestra Noche ha sido larga y que, por ello, el Nuevo Amanecer supone en vosotros un fuerte cambio y una fuerte transformación. Nosotros somos plenamente conscientes de esto y, por ello, os estamos asistiendo amorosamente y os abrazamos y os cogemos de la mano a todos aquellos que nos lo pedís desde el corazón.

Sabemos que el aumento lumínico está provocando en todos fuertes sacudidas, aturdimiento, ceguera, distorsión, y que ver todo lo que la Luz os va mostrando ahora os parece poco amable. Pero esto es un mero trámite, amados, porque el Día, vuestro Nuevo Día va a lucir hermoso y vamos a poder disfrutar de ello todos juntos.

Ahora sólo debéis confiar y permitir que la corriente energética, electromagnética y lumínica recorra vuestros cuerpos sin oponer resistencia. El proceso de encendido es un mero trámite. Estáis despertando de un largo sueño reparador, aunque muchos sintáis que vuestro sueño ha estado repleto de pesadillas.

No os resitáis al proceso de “despertar”, no opongáis resistencia, no luchéis en contra. A algunos más que a otros os costará pasar del estado de letargo al estado de plena conciencia, como a unos niños les cuesta más despertar que a otros, como niños que prefieren hacerse los remolones. Otros niños se resisten a aceptar los ciclos y a aceptar que la vida consiste en soñar/dormir y vivir/estar despierto, pero es una lección que tarde o temprano debe ser aprendida en el no-tiempo, porque lo cíclico impera y rige nuestros planos.

No os resistáis, amados, al proceso. Si oponéis resistencia, si existen en vosotros dobleces, es cuando se incrementan los “cortocircuitos” y el proceso puede tornarse incluso doloroso, cuando puede ser en realidad mucho más ligero y liviano.

Estiraos, desperezaos, alinead vuestros centros y vuestros cuerpos ante el primer sol de la mañana. Abríos a la luz y, cuando el proceso culmine, y eso va a ser muy pronto, cuando las compuertas se hayan abierto completamente y hayan desaparecido, sólo veréis un campo multicolor de hermosas y radiantes flores y sólo sentiréis ya que estáis rodeados de Amor y Belleza.

Los beneficios del orgón y los orgonites Martes, jul 10 2012 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEntre los años 1935 y 1945, el científico Wilheim Reich (1897-1957), psiquiatra y psicoanalista, discípulo del doctor Sigmund Freud, descubrió la existencia de la energía etérica en toda partícula de materia, investigando y desarrollando lo que él denominó “orgón” o “energía orgásmica”, expresión esta última de donde procede verdaderamente dicha palabra y que en otras culturas se le conoce como “prana”, “chi”, “ki” o “qi”, “kundalini”, “éter”, etc.

El Doctor Reich se dio cuenta en sus experimentos que alternando material orgánico como la resina (poliéster, epoxi) y material inorgánico como son los metales, se creaba un campo etérico medible que transformaba la energía de forma natural y que existen en diversos estados y dimensiones, lo que él llamó “orgón negativo” (dor = energía caótica) a”orgón neutral” (or) u “orgón positivo” (por = energía ordenada).

El orgón es en realidad la energía que nos rodea y gracias a los descubrimientos del Doctor Reich, hemos podido avanzar e ir recordando muchos conocimientos que están volviendo a nosotros para ayudarnos en nuestra labor amorosa de servicio de Luz para el Bien de todos los implicados en estos maravillosos Nuevos Tiempos. Gracias al orgón, terapias y dispositivos como, por ejemplo, los basados en la radiónica de acción directa y en los orgonites, están revolucionando nuestra praxis y están aportando múltiples beneficios y ventajas para todos.

Afortunadamente son muchos los trabajadores de Luz y terapeutas que, en estos maravillosos tiempos de Ascensión, estamos reconectando nuevamente con lo cíclico, con el poder de la Naturaleza y los 4 Elementos, con el poder de los diferentes mundos, reinos y planos dimensionales. Y somos cada vez más los que estamos haciendo de vehículo a tan importante sabiduría. Gracias a ello y a la maravillosa energía armónica y creativa de la Nueva Era, volvemos a tener a nuestro alcance el poder de las esencias, el poder de los minerales, el poder de las frecuencias y, cómo no, el poder del orgón.

Ya entre 1990 y 2000, la sabiduría adquirida gracias a los experimentos del Doctor Reich fue rescatada y actualizada por el matrimonio norteamericano Don y Carol Croft, quienes contribuyeron a su divulgación y aportaron como novedad los minerales a la fórmula de Reich. Su especial contribución se basaba en la incorporación del cristal del cuarzo, pues éste queda polarizado y crea un campo etérico poderoso a su alrededor que convierte la “energía negativa” en “energía positiva”, es decir, en una energía definitivamente más saludable para todos los seres vivos, visibles e invisibles. Y ahí es donde nacieron los orgonites.

El funcionamiento de los orgonites es muy simple. Los metales absorben las ondas electromagnéticas del ambiente y las dirigen al interior del dispositivo. Dichas ondas desvitalizan la energía ambiental o iones. La misión del dispositivo es entonces dirigir esta onda desvitalizada a través del cuarzo para recargarla de electrones, es decir, de energía vital. La resina orgánica conserva esta energía en el interior y da tiempo al cuarzo a hacer su función energética generando un flujo de electrones. Es algo parecido al funcionamiento de un cable eléctrico, pero en vez de dirigir la corriente eléctrica a través de un cable de cobre, lo efectúa a través de los iones de la atmósfera, transformando la onda desvitalizada en energía vital y positiva.

En los tiempos que corren, nuestros cuerpos están diariamente expuestos a múltiples radiaciones y ondas electromagnéticas, que si bien no son apreciables a simple vista, ni tampoco resultan nocivas a corto plazo, sí que es cierto que producen a medio y largo plazo resultados negativos en nuestra salud física, psíquica y emocional. Las radiaciones y ondas electromagnéticas nocivas también influyen perjudicialmente en nuestro entorno y en el resto de mundos (animales, plantas, agua, etc.).

OLYMPUS DIGITAL CAMERADependiendo de cómo, dónde o para qué se utilicen los orgonites, se pueden obtener diferentes resultados, pero por regla general, equilibrarán, limpiarán y protegerán aquel espacio donde se ubique una figura de orgonite. Su efecto o radio de acción variará dependiendo de su tamaño: a mayor tamaño, mayor es el campo de acción del orgonite. El efecto de los orgonites siempre actúa sanando y protegiendo. Una de sus grandes ventajas es que no necesitan ser limpiados ni recargados. Y otra de sus grande ventajas es que evitan los efectos producto de radiación o contaminación electromagnética y que son maravillosos para neutralizar los síntomas de muchas y variadas enfermedades. Además, su energía benéfica es excelente para potenciar y ampliar los sentidos psíquicos innatos, por ello son ideales en grupos de meditación y para determinadas terapias energéticas y en centros terapéuticos. Podríamos decir, en cierto modo, que los orgonites nos permiten hacernos colaboradores de un mundo más limpio electromagnéticamente hablando y en resonancia primigenia con la Madre Naturaleza.

Numerosos estudios realizados mediante mediciones del aura con cámara kirlian o mediante bioelectrografía GDV (tecnología que permite estudiar desde el método científico el campo de energía humano) indican a todas luces que los orgonites son de vital importancia para la salud y demuestran que sus efectos son reales.

Los orgonites están emergiendo como valiosos elementos protectores de ayuda por y para el ser humano, en una convivencia energética más armónica y en sintonía con la Naturaleza y el Universo.

Ayer leía en la web personal de Lorena Fernández -también colaboradora de este portal- sobre la atención holística: “Terapeutas practicantes de reiki se encuentran fácilmente… pero trabajadores que se dediquen vocacionalmente -dentro y fuera de sus terapias- a vivir en amor y en servicio… son menos. La importancia de ésto determina la pureza de su práctica y los resultados conseguidos.”

Esa reflexión me pareció maravillosa y aplicable a todo el ámbito de cualquier servicio o trabajo energético. Hay personas que trabajan con terapias energéticas, con minerales, con esencias, con frecuencias… pero en la Nueva Era ya no basta con ello, a todos se nos está pidiendo fusionar, abrir nuestra mente y adoptar en nuestros protocolos de trabajo nuevas herramientas y modos de hacer, para que nuestro trabajo, nuestra terapia, nuestra creación, sea “como un Todo”, tal como se nos pide ser a nosotros mismos: para ser UNO, ser en Unidad y en completa Hermandad. Se nos pide trabajar por un Bien Común y para el Bien de todos los implicados, y eso representa para la mayoría de nosotros el cambio más importante con respecto al Viejo Paradigma. Y se nos pide absoluta responsabilidad e impecabilidad.

Por ello, y a colación de la creación de orgonites, cierto es que cualquiera de nosotros puede elaborar un dispositivo orgonite, pero no debemos olvidar que su creación es todo un arte, que en realidad son piezas de artesanía energética en las que el ambiente, el sonido, los materiales y el poder de la intención durante su proceso de elaboración van a determinar fuertemente el grado de potencia del propio dispositivo.

Por esta poderosa razón, y para un óptimo rendimiento, los orgonites se deben fabricar artesanalmente y en un ambiente rodeado de energías saludables. En ellos se deben utilizar principalmente resina de poliéster o epoxi, mezcla de metales (cobre, bronce, aluminio, hierro, etc.) y, como elemento esencial, el cuarzo lechoso, el cristal de roca o cuarzo transparente. No obstante, los orgonites son todo un arte y se puede añadir a ellos diversos minerales y tintes completamente naturales. También se pueden añadir láminas de oro, plata y cobre para una mayor conducción energética. También se puede añadir diseños con símbolos energéticos de todos los tiempos y geometría sagrada. En todo caso, todos los materiales deben ser de primera calidad. Y todos los minerales deben ser limpiados previamente con agua y/o sal y frecuencias ultrasónicas y, de ser posible, también con el sonido de cuencos de cuarzo. En definitiva, todos los materiales empleados deben utilizarse de una manera respetuosa y sostenible y deben estar tratados y limpiados con ultrasonidos con las frecuencias beneficiosas más adecuadas y saludables, lo que junto con la cromoterapia combinada en ellos, potenciarán y ampliarán sin duda aún más su campo de efectividad.

En estos tiempos de transición todavía debemos desapegarnos de muchos patrones obsoletos, no obstante, el trabajo con orgonites nos está facilitando la expansión de conciencia y nos está permitiendo familiarizarnos con el verdadero trabajo energético, ese que nos permite avanzar para devolver a Gaia y a los gaianos la sabiduría atlante de nuestros ancestros. Y sin duda, son muchos los seres invisibles, innombrados y estelares que están guiando las manos y la intuición de maravillosos artesanos que están poniendo a nuestros alcance los beneficios del orgón para el Bien Común.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Doy las gracias a Serolod, de Conciencia Infinita y Orgonizate, por toda la información gentilmente facilitada para la elaboración amorosa y en conciencia de este post. Y por supuesto le agradezco enormemente las imágenes que de manera generosa ha cedido para ilustrar este escrito, escogidas por ella misma, en función de la vibración de sus colores y simbología. La magia de Venus, la magia de la frecuencia Solfeggio 528 del Amor y la magia de Metratón nos acompañan a través de estas líneas, así como el poder de minerales de Alta Vibración y de Nueva Era, como el Quantum de la última de las imágenes. Serolod ha escogido estas imágenes cuidadosamente para cargar este texto con la más bonita vibración. Que la energía saludable de los orgonites nos transformen y transformen nuestro entorno para que nuestro Nuevo Maravilloso Mundo sea un hermoso mar de Luz y Amor.

AA. Uriel – 28 de Junio de 2012 – “Estáis irradiando ya en la Nueva Energía”, canalizado por Hester Aira Jueves, jun 28 2012 

Uriel ha dicho:

“El Sol Central, Alcyon, y determinada alineación con la Tierra han activado ya una espiral creciente de evolución. Esa energía es la energía de UNO de la propia Fuente que se posa como una semilla para ir creciendo y expandiéndose exponencialmente con el devenir cíclico del no-tiempo presente. Crop circle sanacionnatural.netEs un tiempo de inicio y de expansión. El proceso es irreversible, sólo puede darse la evolución y el crecimiento. El desencadenante de la radiación de la espiral sin fin de lo Sagrado Femenino es producto de la onda expansiva del tránsito de Venus y la alineación con Alcyon. La energía de la Fuente está en pleno crecimiento. La energía de la Fuente está en movimiento, la Rueda está girando. La semilla no sólo germina sino que ahora crece y crece. El crecimiento es continuo y sostenido, sin interrupciones. La onda expansiva de cada momento presente alimenta y engorda al siguiente momento presente y en todo momento se va a ver reflejada de manera continua en todas vuestras realidades, planos y mundos. El sistema activado es un sistema alquímico y femenino: círculos dentro de círculos, sólo madres e hijos, madres de nuevas madres futuras que tendrán cada vez hijos mayores (os pido que os abstraigáis de las limitaciones de vuestro lenguaje). Es una gran noticia. La Primavera Cósmica se ha iniciado ya en todos vuestros niveles superiores. Desde el tránsito de Venus y alineación, y la consiguiente descarga electromagnética de Alcyon, estáis irradiando ya en la Nueva Energía y esa energía es tremendamente expansiva. Que sepáis hombres y mujeres, todos estáis ahora mismo de parto. Para vosotros es un cambio estructural de paradigma importante, porque esa expansión se produce siempre desde la total UNIDAD, desde el círculo dentro del círculo. Y en este nuevo paradigma se os pide deshaceros de toda separación, de toda dualidad. Tras el punto que se expande para tornarse en semilla, viene la esfera y el octaedro, energía de Madre Cósmica por doquier, la única capaz de unir arriba y abajo, porque es la única que es capaz de crear, sostener y destruir. Cada nuevo mundo expansivo es el final del anterior y el germen del siguiente, y ello implica estar a partir de ya completamente preparados y dispuestos a ser capaces de dejar atrás, de soltar más y más, para cada vez ser más livianos, para elevar cada vez más vuestro mundo y expandirlo y acercarlo y anclarlo a los planos superiores. Y paradójicamente, cuanto más livianos sois, cuanto más dejáis atrás, más grandes os hacéis, más presencia divina adquirís y más poder unificado amoroso acumuláis y expandís. Es la Era del Amor sinfin. La Era del Amor sinfin es puro movimiento, rueda en marcha que gira y gira, pero su movimiento es bello y armonioso, pues sólo en la Armonía puede producirse la Transformación. Y la verdadera Transformación es evolución en estado puro. Y esto sólo se puede producir en verdadera Paz, en aquella que emana del centro de los corazones de los hijos del arcoiris que portan sonrientes sus antorchas y que hacen posible que la tela de araña se compacte para formar un UNO, un TODO, y que ese UNO y ese TODO sean radiantes desde todos los aspectos contemplables. Hoy estoy aquí para transmitir un mensaje de paz y alegría. Seguid germinando, bellas simientes portadoras de la auténtica luz que reside en vuestros centros cardíacos. Mi paz es vuestra paz. El poder creativo y pacificador de mi Rayo está trabajando actualmente a pleno rendimiento. Gracias a ello la entrada del Rayo Bronce y Cobre es ya una realidad en vuestras esferas superiores. Gracias a nuestro trabajo combinado (el vuestro, con el de mi Rayo y el del Rayo Platino) cada vez estáis más cerca del portal y ellos cada vez más cerca al otro lado. Ellos son los que custodian la verdadera Hermandad Cósmica. Sin ellos, la Nueva Era sólo sería un espejismo [se refiere a "nuestra" palabra]. Ellos siempre han custodiado los espejismos [se refiere a "su" palabra, que tiene connotaciones diferentes a la nuestra], allí donde la verdadera Magia mora. Soy Uriel.”

AA. Uriel – 7 de Junio de 2012 – “Estáis tejiendo una tela de araña”, canalizado por Hester Aira Jueves, jun 7 2012 

Hoy Uriel ha dicho:

“[...] Toda la energía se está recalibrando tras estos ajustes cósmicos. “Tranquilidad” y “confianza” son las palabras clave para que el calibrado se asiente y dejar que el flujo de la energía siga su curso. A finales de junio entráis de lleno en la autopista que os lleva directos al portal 12.12.12, por ello este mes es crucial. Debéis llegar al sosticio en total calma y llegaréis ligeros de equipaje. La escisión entre 3D y 4D es irreversible y tras los últimos acontecimientos las diferencias van a pronunciarse. A finales de junio, una vez en esa autopista, tomáis la recta hacia la 5D. Las diferencias serán insalvables. Todos aquellos que escogéis la Nueva Conciencia debéis sonreír y seguir caminando sin mirar atrás. Mirad sólo hacia adelante. Somos muchos los que os estamos esperando más allá del umbral. Estamos maravillados con el giro que están tomando las cosas. La Energía Femenina está creciendo exponencialmente y se está anclando. Queda poco para llegar al punto de armonía, menos de lo que jamás podríais concebir, menos de lo que muchos en la Tierra desean. Por ello debéis caminar hacia delante sin mirar atrás, sonrientes, agradecidos, luminosos, pues portáis en vosotros los Rayos del Arcoiris con los que habéis sido bendecidos. Sois miles de pilares de Luz estable avanzando. Ahora os sentís como puntos de Luz diseminados por el planeta. Avanzad felices y despreocupados. Cuando el punto de armonía se esté alcanzando, seréis tantos que no os hará falta mirar a los costados para saber que sois muchos, que estáis rodeados de hermanos y hermanas, e iréis entrelazando vuestras manos primero, y luego os iréis tomando de los brazos, formando círculos concéntricos, que a su vez formarán una tela cada vez más y más tupida. Cuando en el horizonte empecéis a ver columnas de hermanos entrelazados, el proceso estará llegando a su cénit. Estáis tejiendo una tela de araña, mis amados, en proceso inverso, del exterior al interior. Y cuando la tela de araña esté completa, la Fuente brillará nuevamente en resplandeciente fulgor y la Transformación final, la entrada de la Nueva Energía Violeta, tendrá lugar por fin. En ese momento, cuando la Fuente recupere su fulgor, todos recuperaréis vuestros colores primigenios. Todos recordaréis y todos quedaréis reconectados y asentados en la Nueva Conciencia. Os damos las gracias. Sin todos vosotros este proceso sería imposible. El planeta Tierra necesita de vuestra “tela de araña” para recuperar la esencia prístina de su Ser. Yo soy Uriel.”

El Sabbat de las mujeres: celebrando el poder de la menstruación Viernes, may 4 2012 

El Sabbat de las mujeres: celebrando el poder de la menstruación

Este fragmento pertenece al libro de Lara Owen  Her Blood Is Gold: Celebrating the Power of Menstruation (Su sangre es oro: Celebrando  el poder de la menstruacion), Harper San Francisco, 1993.

Creo que este libro no está editado en España, aunque seguiré buscándolo. Prometo avisar si lo encuentro.

En otras culturas, en vez de ser ignorada, la menstruación ha sido considerada (y en algunos casos aún lo es) como un tiempo especial y sagrado para las mujeres.

La abundancia de símbolos relativos a la mujer encontrados en excavaciones en lugares antiguos de Europa y el Cercano Oriente sugiere de manera enfática que dichas culturas eran matrifocales y reverenciaban a la Diosa y a los procesos del cuerpo femenino. Las prácticas rituales estaban ligadas al sangrado mensual de las mujeres y la sangre menstrual era altamente valorada como poseedora de poderes mágicos. La palabra ritual viene de “rtu”, que significa menstruo en sánscrito.

En la época anterior al sacrificio de seres vivos, la sangre menstrual se ofrecía en ceremonias. La sangre menstrual era sagrada para los Celtas, los antiguos Egipcios, los Maorí, los primeros taoístas, los Tantristas y los Gnósticos.

Los Nativos Americanos comprendían muy bien los diferentes sentimientos que las mujeres experimentan cuando menstrúan y para ellos estos sentimientos formaban parte de algo muy importante en los ciclos del cuerpo femenino. Las mujeres se retiraban a un recinto especial a pasar su sangrado. Se le consideraba ser el tiempo en que una mujer se encontraba en el nivel más alto de su poder espiritual, durante lo cual la actividad más apropiada era descansar y acumular sabiduría.

La tribu  Yurok del norte de California poseía una cultura espiritual muy desarrollada basada en el ritmo del ciclo menstrual para las prácticas rituales no sólo de las mujeres sino también de los hombres. Las mujeres acostumbraban a retirarse “en masa” durante la luna nueva por un período de diez días. Durante ese tiempo los hombres se concentraban en el “desarrollo Interno”, en ceremonias y meditación. Mientras los adultos estaban ocupados acumulando poder espiritual, los niños eran cuidados por los ancianos de la tribu. Todo el trabajo que los adultos tenían que hacer se concentraba en los otros días del mes.

Cuando los hombres blancos entraron en escena, “el mundo se paró de cabeza”. Las actitudes hacia la menstruación cambiaron y las muchachas fueron adoctrinadas por sacerdotes en vez de las ancianas de la tribu. En vez de enseñárseles que una vez al mes sus cuerpos se volvían sacros, se les enseñó que se volvían inmundos. En vez de retirarse a un recinto a meditar, orar y  celebrar, se les enseñó que estaban enfermas.

En 1986 conocí a un maestro de las tradiciones Nativo-Americanas. Me enseñó que una mujer menstruando tiene el potencial de ser más poderosa física y espiritualmente que cualquier hombre o mujer en cualquier otro momento. Aquello volteó de cabeza mis condicionadas representaciones de la realidad. Yo siempre había experimentado mi menstruación como un período de debilidad y dificultad. ¿De qué podría estar hablando aquel hombre?

Me indicó que cavara un hoyo en la tierra y que le hablara al hoyo de mis pensamientos negativos sobre la femineidad y el sangrado. Dijo que la tierra transformaría la energía negativa que yo sostenía alrededor de mi naturaleza  femenina. Me sentí bastante tonta, pero de todos modos lo hice y me sorprendió descubrir cuántos malos sentimientos acerca del ser mujer acechaban dentro de mi mente feminista altamente educada. Este ejercicio fue doloroso pero muy eficaz.

Comencé a ver mi sangre con reverencia más que con miedo, disgusto o indiferencia. Para ese entonces ya no usaba tampones, así que comencé a mirar mi sangre apropiadamente cada mes, en lugar de verla en un desagradable tampón. Vi que era clara y roja, y algunas veces más oscura y con coágulos. Si en verdad liberaba mi visión, entonces podía ver que estaba llena de vida, llena de magia, llena de potencial. Comencé a sentir gozo al pensar en mi sangre, en ser mujer, al pensar que después de todo había algo extraordinariamente mágico y misterioso en habitar un cuerpo femenino.

El resentimiento que había sentido durante mi adolescencia por haber nacido mujer y la convicción de que los muchachos eran mejores, palidecieron y fueron reemplazados por una creciente sensación de maravilla frente a las complejidades, posibilidades y profundidades ofrecidas por el ciclo mensual.

Comencé a tomarme tiempo para descansar, meditar y simplemente estar conmigo durante los días de mi período. Me di cuenta de que entonces era particularmente capaz de reflexionar, y que dichas reflexiones eran de una naturaleza sin tiempo. Sentí que me estaba conectando con alguna antigua y vasta fuente de sabiduría femenina, simplemente con sentarme quieta y escuchar mientras sangraba. Tomarme ese tiempo durante mis menstruaciones creó una relación muy diferente con mi cuerpo. Mi salud mejoró y poco a poco los cólicos que había sufrido durante la mayor parte de mi vida se mitigaron, y mi período se volvió un tiempo de placer más que de dolor.

Estaba comenzando a quererme a mí misma verdaderamente. Por supuesto que uno no puede obligarse a hacer esto, del mismo modo que uno no “hace” que otra persona lo quiera a uno. Comenzó a suceder de manera muy gradual, y mucha gente que se atravesó en mi vida me ayudó a ver con más claridad.

Pero lo importante al principio fue el conocimiento de que la menstruación es una fuente de poder. Esta invaluable pieza de información, junto con el fuerte instinto que tenía acerca del poder del útero, transformaron mi profunda y en su mayor parte inconsciente falta de autorespeto.

Pensar en la menstruación como una fuente de poder para las mujeres iba completamente en contra de mi condicionamiento, y sin embargo sabía en mi corazón que era verdad. Me di cuenta de que había muchísima energía en la dicotomía entre lo que nos enseña nuestra cultura y mi reacción instintiva de “¡Claro que sí!” a esta sabiduría ancestral. Cuando se localizan los puntos donde la cultura se separa de una verdad natural, se habrá encontrado una llave, un pasaje hacia las enfermedades de dicha cultura. Comencé a entender que la hendidura entre la sabiduría y el poder de la menstruación que yo estaba percibiendo y las actitudes de la sociedad moderna con respecto al útero, se situaba en el corazón de la subyugación y la negación de la realidad y la experiencia femeninas.

Para muchas mujeres, la raíz de su infelicidad yace en la dolorosa relación con los procesos de ser mujer. Las mujeres son entrenadas para esconder a cualquier costo el hecho de que menstrúan. Las manchas de sangre en la ropa constituyen una horrible vergüenza. Nadie dice nunca: “No quiero ir a trabajar o a la fiesta porque estoy menstruando”, a menos de que se sienta enferma por ello y en ese caso por lo general dirá que tiene dolor de cabeza o un problema digestivo.

Cuando el útero y la menstruación son vistos únicamente como una incómoda necesidad biológica, la autoestima de las mujeres es correspondientemente baja. Nosotros somos nuestros cuerpos, y no podemos realmente amarnos en lo profundo de nuestros corazones si no amamos nuestros cuerpos sinceramente. Y no amas tu cuerpo si te sorprendes diciendo “¡Oh, no! ¡Me bajó la regla!”

En el siglo XIX, la menstruación era vista por los médicos como un signo más de la inferioridad y debilidad de las mujeres. Sin embargo, por lo general hay al menos un chispazo de verdad en cualquier ideología, y los médicos de la era Victoriana no estaban completamente equivocados cuando señalaban la importancia de la menstruación con respecto a la salud general de las mujeres, de la relación entre útero y psique, o de la cordura de descansar durante los períodos. Hemos tendido a rechazar todo esto porque nos recuerda el tiempo en que las vidas de las mujeres estaban más controladas por los hombres, y porque revive los viejos argumentos que mantuvieron a las mujeres atadas a la casa y sin injerencia en el mundo exterior.

También hemos rechazado con bastante razón la idea de que los procesos naturales de ser mujer constituyen una enfermedad. Pero decir que algo no es una enfermedad e ignorarlo por completo no necesariamente es la misma cosa. Al ignorar la menstruación como reacción a las ideas de la era Victoriana, quizás hemos perdido contacto con un persistente hilo de conciencia de su valor en la vida de las mujeres.

Los cambios que han tenido lugar en la vida de las mujeres durante los últimos treinta años podrían parecer una revolución, pero en muchos casos ha sido más bien una asimilación. Las mujeres que buscan poder en un mundo masculino han tenido la tendencia de hacerlo convirtiéndose en pseudo-hombres. Y quizás inadvertidamente el feminismo ha desempeñado un papel en la supresión de la menstruación. Uno de los miedos más grandes que he encontrado en mujeres exitosas y ambiciosas cuando hablo de las ideas antiguas del poder de la menstruación, es que esto afecte de algún modo su mito de ser “tan buenas como los hombres y a veces mejores”.

Muchas mujeres no quieren profundizar en el tema de la menstruación, asustadas de lo que pudieran descubrir. Les parece mejor suprimir sus sentimientos con tranquilizantes, rociarse con desodorantes vaginales para disfrazar el olor de la sangre, anestesiar su dolor con químicos, y absorber su sangre con tampones de modo que no tengan que verla. Es más fácil ser una mujer exitosa un mundo de hombres si apenas reconoces que menstrúas.

La tecnología de la supresión -tampones, desodorantes vaginales, calmantes sofisticados y drogas antidepresivas ha actuado junto con el mito de la Súpermujer para crear una actitud cultural predominante de que una mujer menstruando no es diferente de la que no menstrúa. El problema con todo esto es que simplemente no es verdad. Cualquier mujer remotamente en contacto con su cuerpo sabe que cuando está menstruando, y por lo general días antes, se siente distinta. Y éste es un hecho de la naturaleza que no puede ser negado.

Uno de los aspectos de la menstruación que ahora amo y aprecio es la predecible imposibilidad de predecirla. Una nunca sabe cuándo vendrá exactamente y algunas veces te toma completamente por sorpresa. Y no sólo no toma en cuenta los horarios sino que además es un lío. Tratamos tanto de ordenar y hacer sanitaria la vida moderna que corremos el riesgo de que no quede vida en nosotros. Las menstruaciones nos salvan de ese destino -son un aspecto salvaje y primitivo, crudo e instintivo, sangriento y eterno de lo Femenino- y ninguna cantidad de “civilización” cambiará eso.

Mi período es un acontecimiento mensual en mi vida que tengo en común con todas las mujeres que han vivido. Las mujeres que vivían en cuevas hace 20.000 años, las sacerdotisas en las pirámides del antiguo Egipto, las videntes de los templos de Sumeria: todas ellas sangraban con la Luna. La primera mujer que produjo el fuego pudo haber estado menstruando en esa ocasión. Eso es algo en qué pensar. Si la menstruación es un tiempo altamente creativo para las mujeres en el aspecto psíquico y espiritual, quién sabe cuántos regalos habrá recibido la humanidad de las mujeres durante sus períodos.

El valor que asignamos a la menstruación tiene correlación directa con el valor que nos asignamos como mujeres. Y esto afecta a los hombres también. Pensamos que los sexos están separados, y de algún modo así es. Pero por otro lado, todos somos parte de la misma gran sopa humana, y el modo en que las mujeres se ven a sí mismas y son vistas afecta también a los hombres.

Tal pareciera en la superficie que los hombres han tenido la ventaja durante los pasados varios miles de años, pero eso es verdad sólo desde cierta perspectiva. Tanto hombres como mujeres han sacado provecho y han sufrido por los desequilibrios de la sociedad patriarcal. También los hombres han sido separados de sus cuerpos y de sus sentimientos, y del placer y curación que son posibles cuando se dan relaciones basadas en la cooperación más que en la jerarquía y la dominación.

Imagina un mundo en el que hombres y mujeres trabajen juntos para desarrollar el sentido de paz interna que se produce al sentarse quieto un par de días al mes; un mundo en el que los hombres apoyen a las mujeres para que pasen algunos días en calma y silencio; un mundo en el que la sangre menstrual sea otra vez un fluido mágico con el poder de nutrir la vida nueva; un mundo en el que la menstruación sea entendida como el Sabbat de las mujeres: un espacio natural dentro de un ciclo lunar para el retiro, la introversión y el trabajo interno; un mundo del cual las mujeres emerjan como la misma luna nueva, renovadas y mudadas de la vieja piel.

Hace algunos años tuve la oportunidad de pasar largas  temporadas  sola en un lugar hermoso en la Sierra a orillas del Lago Tahoe, un lugar vasto y azul sagrado para los indios. Comencé a retirarme por completo cuando tenía mi período, quedándome quieta y sola, sentada en la tierra bajo el sol, con lagartijas y grajos azules como compañía, con el viento y la luna y el sol, las ondas y los colores de la superficie del lago guiándome y entreteniéndome. Viajaba dentro de mi psique y me encontraba repentinamente llorando por algo olvidado hace mucho, algún suceso de mi niñez o adolescencia.

Mi período se volvió un tiempo en el que era particularmente capaz de abrirme al material psicológico y a soltar emociones. Noté que después de los primeros días de sangrado me quedaba muy quieta y callada durante aproximadamente un día, y aparentemente no sucedía nada, un espacio vacío después del llanto y los recuerdos. Luego, conforme mi período terminaba, había varias horas de claridad en las que era particularmente creativa y abierta a información acerca del futuro, por lo general del mes siguiente, pero a veces más adelante aún.

Este patrón continúa, aunque usualmente es menos intenso hoy en día. Gran parte de los embrollos psicológicos que guardaba profundamente han sido soltados probablemente tanto como mi psique quiere hacerse cargo en esta etapa de mi vida. Ahora me siento más actualizada conmigo misma, así que hay menos cosas que soltar, por lo general son simplemente cosas a las que me he aferrado durante el último mes.

Todavía lucho con el tiempo vacío y a menudo comienzo a hacer cosas, imaginando que no está sucediendo nada internamente, sintiendo que sería mejor regresar a mis actividades en el mundo externo.

Con frecuencia esto tiene repercusiones y encuentro que logro muy poco y gasto mucha energía. Es difícil sentarse quieta cuando no surge nada en qué trabajar, me es difícil honrar ese vacío aunque sé que precede a la creatividad, la inspiración y la percepción interna. Todo es parte del proceso, pero se trata de una parte sin dramatismo y aún tengo la tendencia de tratarlo sin miramientos.

No suelo practicar la meditación todos los días. Prefiero ajustar mi tiempo de contemplación a mis propios impulsos. Cuando tengo mi período, a menudo entro en un espacio callado, solitario y meditativo durante tres o cuatro días, y luego mucho menos frecuentemente el resto del mes. Siento esto como un ritmo muy natural para mí, y es por eso que considero el tiempo de sangrado como el Sabbat de las mujeres.

Sangrar en la tierra Tradicionalmente, las mujeres Nativo-Americanas acudían al recinto de la Luna mientras menstruaban y sangraban sobre musgo, sentadas en la tierra. Consideran que la relación entre las mujeres y la tierra es de suma importancia, y dicha relación es nutrida mediante sangrar en la tierra. Cuando las mujeres hacen esto tienen una conexión celular directa con la Tierra, lo cual las ayuda a centrarse y a “hacer tierra”.

La primera vez que escuché la idea de sangrar en la tierra de una amiga mía, pensé que sonaba un poco tonto, un poco pretencioso. Pero comencé a hacerlo tentativamente, y empecé a sentir un vestigio de conexión con algo muy antiguo. Uno de los problemas que tuve fue averiguar cómo hacerlo. Las mujeres nativo americanas solían sentarse sobre musgo en la Casa de la Luna.

¿Dónde se suponía que debía sentarme a sangrar? Aún si encontraba un buen pedazo de tierra donde sentarme, no quería quedarme ahí todo el tiempo. Entonces comencé a usar almohadillas de tela para absorber mi sangre, las que remojaba en agua antes de lavarlas. Me di cuenta de que podía verter el agua de remojo en la tierra, así que eso es lo que hago ahora. El agua es de un hermoso color rojo, y la vierto en la tierra alrededor de las plantas. Este acto me llena con un sentimiento de conexión, de propiedad, de estar en paz con algo que a menudo es hecho a un lado en la vida moderna. Actos simples de valor, sabiduría simple. Es como cortar leña, arrullar a un bebé, hornear pan o beber de un riachuelo silvestre. Es uno de esos actos de ser un ser humano que está fuera del tiempo, que tiene un valor eterno, parte de estos continuos giros de vida y muerte. Las células que mueren en mi cuerpo y que son transportadas en la sangre menstrual, son alimento para la tierra. Lo que muere da a luz. Lo que muere alimenta a quienes viven y habrán de vivir.

Si ignoro mi sangre me distancio de este conocimiento. Temo a mi sangre y me desagrada, pues si desconozco que también es alimento, que también es un regalo que yo porto, entonces la veo como mera pérdida. Un desperdicio de sangre, un desperdicio de tiempo, un bebé que no fue concebido. Ya sea que desee un embarazo o no, mi sangre es siempre un regalo. Y es un regalo en el sentido literal, así como un regalo psíquico para mí misma. Es un regalo de mi cuerpo a la tierra: la madre que me ha alimentado y nutrido cada día de mi vida.

 

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